¿Eres un emprendedor disfrazado de empresario?

Mujer empresaria

Rommel Pabón      Rommel Pabón

Si es así en este blog me he propuesto desenmascararte. Con nobles objetivos por supuesto. Para estar más claros en los conceptos, primero veamos que dice sobre éste tema el Diccionario de la RAE.

  • Emprendedor: “Que emprende con resolución acciones o empresas innovadoras”
  • Empresario: “Titular propietario o directivo de una industria, negocio o empresa”

De lo que podemos concluir que un emprendedor podría llegar a ser empresario. Un empresario en cambio no necesariamente fue emprendedor. La idea no es estigmatizar negativamente al emprendedor, sino aclarar ciertos conceptos que te pueden mantener como un perpetuo emprendedor en busca de otros escalones que tal vez nunca llegarán.

CAZANDO HORMIGAS

Un emprendedor se caracteriza por idear un negocio y hacer de su vida un esfuerzo continuo para que su sueño se haga realidad. El problema empieza cuando se convierte en auto-empleado sin ninguna capacidad de delegar funciones básicas. Trabaja, se esfuerza mucho y se siente realizado al terminar labores que tranquilamente las podría hacer otro. Es un perseguidor de hormigas.

El empresario es un líder de un equipo que tiene funciones y procedimientos específicos. Por lo tanto, tiene en sus manos decisiones de mayor peso en la vida de la empresa. Posee la visión de mantenimiento, crecimiento y expansión a largo plazo. Es un cazador de elefantes.

EL NEGOCIO DENTRO DE SU MENTE

El emprendedor trata a su negocio como parte de su vida e integridad. Si al pasar el tiempo su emprendimiento es exitoso, el vínculo personal con su idea se hace más sólido. Esto hace que muchas veces, no tome decisiones importantes en ocasiones en que la mejor opción es cambiar de estrategia, productos o incluso el negocio mismo. El empresario es más desprendido en lo macro. Sabe el momento correcto para insistir o cambiar de enfoque y lo hace.   

joven indio

TRASCENDENCIA

El emprendedor siente que su misión es hacer algo loable y extraordinario con su negocio. Piensa en resolver problemas del día a día, apagando incendios al momento que se presentan. Su mayor logro es su esfuerzo y asume el futuro como un escenario donde poner más lucha y trabajo.

El empresario planifica y aborda problemas de negocio antes de que se presenten. Y cuando se presentan, sabe exactamente donde empieza y termina el riesgo.  

 

CLIENTE

Un buen emprendedor da la vida por sus clientes y hace todo lo que esté a su alcance para satisfacerlos y no fallarles. Aún si esto significa hacer enormes e injustificados esfuerzos logísticos y económicos para ello. Un empresario sensato sabe que sus clientes son el elemento clave para que su empresa genere ingresos y se mantenga en el tiempo. Para él son números. Importantes y fundamentales, pero números al fin.

¿YA SABES QUIÉN ERES?

Si bien es cierto muchas veces un emprendedor es la materia prima para hacer un empresario, esto solo será posible si dicha persona adopta una filosofía de crecimiento en el tiempo. Cambiando los esfuerzos operativos por un enfoque de resultados dentro de un entorno y mercado cambiantes.

Si deseas seguir siendo emprendedor, no hay problema pues se necesita coraje para ello. Pero si el horizonte es cruzarte al lado de los elefantes, después de todo tu compromiso y trabajo incansable, tal vez ya sea el momento de decidirlo e intentarlo. De una buena vez.

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